Averatto

Todos tenemos un talento inexplorado, procuremos hallarlo antes de caer en el tedio acostumbrado.

martes, 22 de julio de 2014

Tiempos de guerra

Los eventos más trascendentales de la historia han sido grandes confrontaciones, de los que para personas, sociedades, territorios y países o alianzas han surgido grandes beneficios o las más lamentables tragedias. Hoy en día todos al menos en el contexto de un 50% de la población mundial vivimos una pequeña guerra, un enfrentamiento contra nuestros miedos, un temor horrible al fracaso (originado por este vorágine sistema de mercado y consumismo) una lucha de ideales por hacer lo que se quiere o conformarse con lo que se puede, los mismos psico-analistas de hace algunos ayeres hoy estarían más consternados que nunca. Toda esta clase de peleas, si bien cada día se han vuelto más profundas y delicadas para enfrentar, siempre desde la evolución de la especie han estado presentes. Existe una frase muy trillada que nos manifiesta que "lo peor del hombre trae la guerra" y este carácter universal y para el caso específico ambiguo nos ayuda a comprender un poco el panorama actual del mundo que hoy habitamos. La lucha contra nuestros demonios debería hacernos los hombres o las personas que queremos, nuestras simples acciones y actitudes ante cualquier situación deberían ser el equivalente a nuestro éxito y propia satisfacción, sin embargo vivimos a expensas de estereotipos que nos manifiestan la comercialización hasta de los propios sentimientos. ¿Cuándo o cómo fue que ocurrió? Podemos trazar fechas fundamentales en el tiempo, pero el caso concreto no es la efeméride o la cronología, la maldad en el ser humano siempre ha existido y según mi ecléctico pensamiento en todos los casos la ha adquirido, jamás ha sido una parte adyacente desde su nacimiento, basta ver a 2 niños convivir para reforzar esta manera de pensar. Todas estas peleas, estos conflictos, estas contradicciones son un éxito rotundo para quienes llevan este "éxito" al más allá, de una manera más pragmática e involucrando más allá de una mente confundida, a lo que sus cargos o posesiones les permiten integrar al juego, o en este caso la guerra. Y es que ¿Quién puede argumentar que en varios países del mundo no se vive una guerra? ¿Quién puede ser el iluso que piense que las drogas y la pelea económica en América Latina están a un "tris" de ser repeladas por los Gobiernos locales? ¿Existe un arbitraje o una entidad que pueda detener esto? ¿Quién le hará frente al imperio Judío? Esta y miles de preguntas se pueden resolver con un categórico negativo ante todas las interrogantes, que no sería ni tajante ni presuntuoso, más bien veraz, práctico y efectivo. Los misiles siguen cayendo, las víctimas aumentando, los decesos, la carne de cañón en México seguirá derramándose y cayendo como soldados de primera línea quienes buscan llevar el pan a casa de la manera que sea, habrá territorios que sigan siendo subyugados (Crimea) y otros más que luchen prácticamente como en una 2a guerra fría contra el cáncer del planeta (Venezuela y USA) y así seguirán miles de barbaries, sinceramente pienso que no existe una posible redención por más utópico que pueda integrarse el contexto. La principal guerra que debemos librar es la del egoísmo, la de la banalidad, nuestra mejor manera de luchar es darle la espalda a los autores de los crímenes y darle la mano a las víctimas que son personas iguales a nosotros, con la misma fragilidad, y con las mismas gana de despertarse y vivir un día sin la más mínima preocupación que intentar ser feliz, en el mundo monstruoso del que formamos parte puede ser este un paso firme e importante para poder tener  una luz tenue que nos permita continuar, sería equívoco invitar a conformarse con solo eso, pero ante la situación y la carencia de participación, la creación de la consciencia y la persecución de la unificación podrían ser lo más cercano a nuestra redención.



Vedci...

miércoles, 28 de agosto de 2013

El Mal





Desde tiempos inmemoriales, aquellos en que la raza humana comenzó su evolución y luchaban por adaptarse a esta su tierra, su planeta, comenzaron a presentarse como en cualquier superficie parte de una región y ecosistema, diferentes padecimientos, enfermedades, plagas y en el peor de los casos las propagadas virales pestes que pasaron factura en demasiadas ocasiones, a la postre convertidas en victimarias de civilizaciones enteras recién conformadas y luchando por su encuentro y empatía con la naturaleza, víctimas de una fría ley de selección natural. Como consecuencia de la misma ley, pretensión de perfección biológica que la naturaleza prevé para los animales, especialmente para su más sublime raza humana, los mismos fueron adaptándose y creando verazmente diversos anticuerpos de manera prácticamente involuntaria, solo con el cuerpo como aliado, para posteriormente y con la ayuda del intelecto, el sentido común y la costumbre hallar un sinfín de antídotos para poder combatir y sobre llevar todo este tipo de males.
Los males antes citados no estaban inertes, esos agentes fueron evolucionando, esbozos de avance encaminados a la destrucción cada día más severa, ampliando sus áreas de ataque, y ganando la fuerza necesaria para vulnerar esas barreras, cada día más fuertes y difíciles de penetrar. Históricamente han existido el bien y el mal, al unísono también progresando hacia su evolución, hasta no comprobar quien es mejor, quien es peor. Podría pasar años citando batallas, victorias, derrotas y puntos ya sea para el bien y el mal, pero ¿podemos decir con total certeza que conocemos origen y naturaleza del bien y el mal? Para efecto de economía y simpleza en la narrativa, dejémonos llevar por los dogmas establecidos social-culturalmente para la identificación y comparación de estos polos opuestos, el práctico efecto de lo negativo y lo positivo. Regresando a las plagas, los padecimientos y enfermedades antes mencionadas, cabe destacar que se ha hablado únicamente de aspectos de índole físico-corporal, ignorando deliberadamente la creación de antídotos y medicinas hasta ahora escasas para remediar nuestra sin duda peste más vehemente, aquella que se encarga de atrofiar la mente. Algunas personas no concordarían con el hecho de pensar en la “positividad” de algunas enfermedades para control poblacional, creación de anti cuerpos y sobre todo selección natural, pero para efectos prácticos y científicos estos males son en ocasiones más contributivos que dañinos (pensando de manera inocente, tomando en cuenta que son parte de la naturaleza y no surgimientos premeditados por el hombre y las grandes corporaciones) ya que han engendrado una raza y humanos más fuertes, longevos e ideados fisiológicamente para el desgaste y los mismos vicios de que se ha rodeado y constantemente alimentado la especie en general a lo largo de un siglo XX lleno de historias, me atrevería a decir que no le faltó alguna. Podríamos entonces aseverar con certeza y una ligereza abrupta que somos una sociedad que padece de males curables a excepción de algunos monstruos virales que inevitablemente coartan existencias vitales para personas, sociedades o humanidad en sus extraordinarios casos, pero ¿Es nuestro cuerpo lo que realmente está muriendo? La historia

generalmente narra eventos, poniendo una fecha de inicio y otra de término, como si hubiera realmente perecido ahí el espíritu del acontecimiento, aseverando que el mal, el imperialismo, la conquista, la destrucción, ambición y sed de sangre hubiesen desaparecido. No tengo quizá un punto de vista psicológico pero me parece que sigue siendo la más escasa de las curas la de remediar o al menos aliviar el intelecto, esta que fácilmente se envicia, bloquea, y hasta predestina al fracaso y a su hemisferio recto, totalmente cuadrado e infranqueable hacia sus nuevas teorías a pesar de la educación tan constante y temprana.
Después de un prólogo de los males y al parecer haber logrado una escueta pero razonable clasificación, se debe ahondar en el hecho de nuestro mal mental, como país, como continente y como humanidad. Se ha transmitido la guerra, la conquista la ambición a lo largo de la historia mundial y voltear a mirar los conflictos internacionales actuales solo serviría para reafirmar la hipótesis previa de un mundo en herencia de los males y preocupado por banalidades y por asuntos de cualquier índole, siempre y cuando se logre el objetivo de encajar en sociedad, aunque sea esta una conjunción “civilizada” enferma, caótica o podrida por dentro, la adaptación ya no es dentro de un ecosistema, si no de un modelo de comportamiento que se construyó piedra por piedra por la ignorancia y conformismo de todos y cada uno de nosotros. Este es nuestro legado, es nuestra herencia, armas que no destruyen una extensión de terreno pero si una conjunción de sistemas inmunológicos, explosiones que no aletargan cuerpos ni cosechas, si no capas cerebrales condenándolas a la embolia intelectual, sistemas que no solo simplifican la vida, sino más bien la automatizan, educación que no pretende ejercitar y brindar el deseo de conocimiento, sino más bien el entrenamiento para adaptarte a las reglas. Estas son las grandes armas con las que hoy en día contamos y aun así parece que no es suficiente pues los “Tesoros no Renovables” deben disputarse de otro modo entre caprichos de jefes de Estado. No podría hablarse de una plaga, la peste seríamos nosotros, tampoco puedes ir en busca de tu salvación sin ser juzgado y reprendido, ¿Hasta cuándo vamos a remar todos juntos contra la corriente? Más aclarado no puede estar que con unos cuantos no será suficiente, quizá solo podamos aprender a hacernos a un lado y estar preparada contra los ataques, disminución de ira y adopción de positividad ayudarían en demasía, pero ¿No existen males milenarios con los que podríamos fácilmente terminar? Como pueblo Mexicano seguimos siendo malinchistas, indiferentes, orgullosos y envidiosos… En un renglón descriptivo y limitante, porque hace 500 años éramos libres de una conquista, y ¿quién no se siente conquistado? 200 años y ¿quién se siente independiente? 100 años y díganme ¿Quién cree que no es necesaria nuestra revolución? No podremos utilizar los mismos métodos y debemos estar conscientes de que es eso que enfrentamos, pero hasta que no brindemos la mano al paisano, al que en algún modo es tu hermano, hasta que no tengamos el valor de darle la espalda un día a quien nos la da todo el año, hasta que perdamos el miedo y recuperemos el respeto por nosotros mismos… Hagamos como podamos y sigamos en un coliseo, donde nos disparemos unos contra todos mientras una parcialidad se divierte en las gradas del escenario, ideando nuevas armas con las que sea más entretenida nuestra putrefacción.

VEDCI...

martes, 27 de agosto de 2013

Close to see

La ciudad de México, capital del país se edifico sobre aguas turbias y pantanosas llenas de promesas e ilusiones, mismas que literalmente fueron enterradas con el nacimiento de una metrópolis que ha ido creciendo de manera fisica, territorial y a la vista de la ingenua vista humana tecnológica, más no en un sentido humao ni mucho menos espiritual.

Es esa ciudad que a pesar de todo lo malo que se pudiese tachar y hasta numerar, la más progresiva, cálida, monstruosa y sobre todo capaz de llevarnos a los matices más bizarros de un territorio tan multicultural como el mexicano en un limitado espacio de metros cuadrados, que dentro de su inocua belleza esconde pasajes a bajo costo con la capacidad de transportarnos de lo vulgar a lo hermoso y de lo maravilloso a lo grotesco en cuestión de segundos. La capital del país, por muchos habitantes de la nación desconocida, es la que dentro de esos contrastes puede encontrarse tan lejos y a la vez tan profundamente aunada en la situación crítica que vive una nación mancillada por el interés y capricho de algunos cuantos apellidos y ediles curules privilegiados. Es el corazón del país una simple escala de las situaciones y horrores que vive un pueblo confundido, aterrado y a la vez orillado a hospedar en su mente una ficción alejada de la realidad; de las muertes, la pobreza, el hambre y la corrupción, observando en un reflejo subconsciente pero a la vez indiferente por la conveniencia moral sonrisas, progreso, calles y grandes construcciones que la televisión y el marketing nos ponen enfrente haciendo imposible el ignorar dichos elementos, sumado claro al cansancio de jornadas de trabajo tediosas, propias del mercado y su ambicioso proyecto neoliberal.

La realidad nos dice que de los tiempos en que pretendía respirarse independencia, a la conquista misma y la propia actualidad, que poco ha cambiado, los tiempos en que los abusos, las crueldades, la desigualdad y la miseria de tiempos como la colonia, los virreinatos, y la revolución, además de los años de terror del PRI eran simples anécdotas y perspectivas solo vivieron fugaces como ilusiones y no como argumentos sólidos de un anhelo de un cambio de era milenaria que jamás aterrizo en nuestro territorio, quedó vagando solamente en el recuerdo de la niñez y la inocencia. Bastaba imaginarse alguna tortura, una desaparición estilo "Porfirio Díaz" ofrecimientos a las personas incómodas provenientes del mismo personaje, o fusilamientos a los revolucionarios y grandes luchadores sociales de la época, como para saber que si bien no estábamos cerca de ser una promesa ni mucho menos una nación en desarrollo, al menos podíamos soñar, citando a Mario Benedetti; Que eramos bienaventurados porque a partir de estar en el fondo del pozo, solo podíamos estar mejorando, Y la realidad es que ya ni siquiera ese clásico eufemismo de ya no podemos empeorar y degradarnos más, a diario es mancillado por el horror en que estamos inmersos, han quedado más que en un vano recuerdo cegado por el factor ignorancia, y valga el cinismo, la discreción de los criminales de pantalón largo. Cuan duro puede ser el tropiezo al voltear a cualquier lado y verse en la misma realidad, de hace 100, 200, 500 años, y es que el mayor de los corajes no es poder decir "Nos lo han quitado todo" mucho menos culparnos por habernos perdido, si no más bien llenarnos las venas de impotencia al comprender que jamás lo hemos tenido, que tan exacto nos queda el ejemplo de la impotencia de un deportista, que pierde sin haber tocado la pelota. Muchos pueblos han despertado previa o posteriormente a este tipo de situaciones y problemáticas caóticas, con resultados distintos tanto positivos como negativos, nuestro pueblo se ha levantado en armas ya en el pasado, pero regresando fugazmente a la linea de abuso y traición por la que históricamente hemos ido vagando. La pregunta que cada vez más estamos formulándonos es ¿Qué esperamos? ¿A que llegue un héroe o un líder? ¿Acaso no podemos empezar individualmente para ir creciendo en grupos, minorías, comunidades y así progresivamente? Vaya falacia voy a plasmar pero necesitamos ser ciegos para poder ver, necesitamos cerrar los ojos y agudizar el sentido para ignorar toda la estructura político-corporativo que nos ha cegado a través de centellas y luminosidad, hay que cerrar los ojos para ver adentro nuestro, en el intelecto y la razón podremos encontrar asilo y valor para ir contra corriente ante esta situación, solo apartando la mirada de la luz que nos han impuesto, solo así podremos ver y comenzar a avanzar.


VEDCI...









jueves, 8 de marzo de 2012

Epístola de una unión necesaria...

Los antecedentes y aquellos antiguos relatos o historias ciertamente pueden decir y aseverar demasiadas cosas, pero la realidad demuestra factiblemente que un segundo plano, un escalafón por debajo o el antagonismo eterno, nunca han sido una parte anexa a tu ser, solamente un provisorio y equívocamente ocupado lugar. Como siempre el exterior, ese insensible y despiadado reactor de crudas visiones que a los ojos (al fin y al cabo no son nuestra mejor garantía ni el arma más lucida pero si la de mayor impacto) han logrado cegar de manera permanente a través de múltiples épocas y generaciones lo que realmente ocurre más allá de un pensamiento o la razón misma, aquello que el alma, el espíritu e incesantes corazones han aportado como el legado más preciado a una sociedad poco racionalista, que se ha doblegado para evitar hablar de un tema político-económico y social, por las trampas y tentaciones del deseo, esa superflua y banal mayoría que aún después de milenios sigue sin poder valorar ese legado. Es indudable que si bien somos una raza homogénea irónicamente nos hallamos genéricamente divididos, por comodidad y supuestas leyes naturales jamás hemos aprendido a ser más que uno sobre otro impidiendo y truncando el crecimiento general de nuestra especie. Esta vez la responsabilidad no concierne al llamado fuerte para dejar de ejercer presión sobre el débil, no podemos da un giro racional eso es indudable, necesitamos nuevamente de esa indubitable ley natural para poder explotar ese diamante en bruto y conquistar horizontes, hasta ahora totalmente inexplorados. Ha llegado tu turno, sí un turno que se ha diferido y ocupado para tomar la actitud del antiguo manda-más en una copia burda de lo que sucede históricamente en un pueblo que tras el dictador, recibe a un revolucionario temporal para darle a la silla una rotación superficial. No creo que sea fácil pero el mundo necesita de un equilibrio y un crecimiento, la división genérica existe porque no hay igualdad de aptitudes, de visiones y de sensaciones. Nunca caigas en el error que el lado del poder cronológicamente ha malversado. Toma el rol, asúmelo sin temor, levantános del letargo y protagoniza una nueva era, contagia esa mentalidad, de lucha y de infinita superioridad, tu tienes el poder solo hace falta que comiences a creerlo y prolongues la expansión, hoy que se conmemora tu grandeza es un buen día para volver a pensarlo, algunos estamos listos para emprender la lucha, pero solo contigo convencida para sumar, no para pensar en derrocar y a ese circulo de la imprudencia regresar. Juntos de una vez por todas para a las almas salvar, a las conciencias re-avivar y a las mentes despertar, solo contigo MUJER podemos seguir soñando que algún día !lo vamos a lograr!




VEDCI...

viernes, 9 de diciembre de 2011

Hipocresía infructuosa.

Todavía vive en el rincón más profundo de tu subconsciente aquella voz agazapada que reclama tu sinceridad. Desde que decidiste inhabilitarla de tu vida y de tus actos sufriste repentinamente un muy particular cambio, notaste lo sencillo que era lograr objetivos que hasta aquél pletórico día te hubiesen resultado inalcanzables, pusiste a merced el mundo; el mismo que en incontables ocasiones te había asediado, sometido y colocado de rodillas sin quizá una justificación palpable. Sin duda jamás creíste que te sería tan fácil encontrar la medicina que pudiese curar tu decadente patología, sin embargo y sin buscarlo como ave a su nido, hallaste el alivio que a tu vida a proporcionado ahora este tan positivo sentido. 

Permiteme felicitarte por esta tan singular epifanía en la que has descubierto el camino que te dirigirá a lo que parecen ser tus sueños, tus anhelos. Quizá mi verdadera felicitación preponderantemente por admiración, porque has logrado apagar todo ejercicio de conciencia y humanidad, porque desde aquel giro fugaz y repentino, has sabido actuar como furtivo inadvertido. Ahora que la curiosidad comienza a ser tu más profundo sentimiento, déjame aclarar que no me indigna ni me consterna, no eres el único ni tampoco el primero, que cambia un poco de lo más valioso de su ser, por mucho de lo más insignificante a lo que aspira un ser humano. Sin darte cuenta tu mismo has coartado además de la libertad de muchos, tu alma; libre por naturaleza, te hallas hundido en una ola incesante en la que el más mínimo movimiento en falso, puede resultar en la más fatídica tormenta, y es verdad que tu posición es envidiable para muchos y es cierto que lo que ahora posees muy pocos llegan siquiera a aspirarlo y demás aclaraciones en las que te vuelves exclusivo e inalcanzable. Y sí, no tengo razones para negarlo, desgraciadamente cada uno mide el éxito con distintas vertientes, algunos a veces cuentan con sus manos lo que podrá ser un regalo, pero jamás alcanzará el calificativo de legado. Mientras algunos cuentan con ayuda de su voz y su memoria las enseñanzas y los triunfos bañados de valor y gloria. 

Nunca podrá demeritarse un logro real, factible y visible para todos, sin embargo estos deben atenerse a los cuestionamientos que los puedan rodear. A través del tiempo y de cualquier historia memorable se hallan pequeñas incongruencias y críticas que si bien no lastiman el objetivo, dejan esas irregularidades incorregibles a la mitad del camino. Y ¿quién es la historia para poder limitarte o condicionarte? sí entre más se investiga más mentiras la dominan, si esta llena de falacias con las que convivimos día a día. Será tu historia y tu agazapada sapiencia quien contribuya juzgar ante la corte a tu consciencia, muy probablemente sea el único enjuiciamiento que llegues a perder, y aún más probable el que quizá en toda la existencia llegues a enfrentar, y jamás te arrepientas de tan descarada hipocresía practicar, ojalá nunca se revele aquella parte humana tuya, que te reclame veraz y agresiva tu más errada "epifanía" tiempo faltará para que caigas en la hoguera porque una mentira no mata solamente nos cercena, lentamente susurra y envuelve sigilosa, hipnotiza y absorbe a la verdad aun a la más vistosa, cega isofacta cual sensacional acto de magia, pero también cobra las facturas incluso las más atrasadas.

 La verdad es pasajera fría e inadvertida, no retribuye recompensas ni tampoco enamora la presencia, es más bien un acto solemne aburrido que muchas veces parece carecer de sentido, el engaño en cambio supone toda una serie de artimañas, cambios y factores que la vuelven un reto y       
un enigma por completo. Y siempre resulta ser lo más simple también lo más complicado, por eso en su momento decidiste abordar ese misil envenenado, ignora de una vez la redención y el sacrificio ya habrá tiempo de saldar aquel momento repentino, en que tu accionar dirigiste al camino más corto, que fue exitoso y  por demás vistoso, prepara de una vez tu argumento más letal, que por tu desgracia y elección, no podrá ser ni verdad ni comprensión. Recuerda con firmeza que la verdad que has construido se haya parada sobre la red que poco a poco has inventado, ligera, débil y hasta engañosa, que hasta el día de hoy no sabido como traicionarte. El vicio más grande es una mentira que se parece a la verdad, que no falta a la razón pero que por defecto traiciona al corazón, contra dicho mal no existe cura, tratamiento, ni la cuarentena es una opción, permanece sentado disfrutando el momento, mientras esperas el día en que comiences a caer lento, muy lento…

Vedci...

miércoles, 14 de septiembre de 2011

201

Un año más de nuestra llamada y celebrada "Independencia" y no voy a polemizar con los pormenores y la serie de espejismos y cortinas de humo en relación a este si importante suceso y también sobre valuado acto histórico. Ubicándonos en el entorno actual, 201 y 101 años después de nuestra independencia y cambio social representativo, sean todos bienvenidos a México, una nación grande, una nación orgullosa un territorio maravilloso lleno de variedades y un pluriculturalismo envidiable y excepcional, ese México que ha llenado libros de su tremenda grandeza y legado internacional, ese México hoy ha sido mancillado, parece no existir más, algunos incluso podrían decir, que nos lo han robado. No se vale señalar errores y constantemente criticar la realidad a diario sin atreverse a sumar un poco al menos para individualmente respirar y sentirse un poco mejor, por el simple hecho de habitar y ser parte de esta nación sea cual sea su actual estado y complicado provenir pienso que somos todos culpables, culpables por la indiferencia hacia los problemas, responsables si bien de no crearlos si de mantenerlos con vida y alimentarlos con cada paso y cada latido en beneficio de su constante y maléfica existencia. Hemos perdido la paz social, la tranquilidad en cada una de las avenidas de la nación, la osadía de sentirse seguro ahora no es más que eso, una sencilla y lejana utopía; Pero más grave que todo eso hemos perdido la tranquilidad y la confianza propia aquella que resulta indispensable para poder dar ese paso constante que de la misma manera impulse nuestro andar y alimente nuestro espíritu. Obviamente existe una diferencia una ignominiosa necesidad de aclarar que hay de culpables a culpables y es tan sencillo de esclarecer como tan fácil de comprender una escala de 0 a 10, aquellos con responsabilidades directas con y para la sociedad, son sin duda los más culpables. La cuestión actual radica en hasta cuando seremos capaces de realmente mostrarnos inconformes, hasta cuando realmente vamos a permanecer desunidos remando para nuestro cauce abandonándonos constantemente, cuando comenzaremos a involucrarnos como pueblo y menos como habitantes del mismo, será que jamás dejaremos ese individualismo histórico... No cabe duda que la actual es una realidad adversa, quizá de las peores que ha aquejado a esta nación a lo largo de su historia, más sin embargo poseemos las armas necesarias para por lo menos sacudirnos un poco esta situación, ya es hora de enajenarnos con lo mismo y envolvernos en la rutina que a nuestros enemigos les conviene, intentemos desentendernos un poco sin que esto se entienda a una renuncia a lo que nos mantiene con vida, y con eso me refiero a la tarea individual obligatoria que presupone una economía de mercado como la nuestra, aunque eso sea té de otras muchas hojas. Quizá el sacudirnos un poco de la maraña de mentiras institucionalizadas que pretenden transmitirnos tranquilidad, y lo único que emiten es osadía y una terrible bofetada a nuestra inteligencia, aprovechemos los días de asueto para replantear lo que realmente deseamos de nuestro entorno y que podemos hacer todos juntos para que ese deseo pueda ir tomando forma. Por último quisiera creer que dar la espalda a quién generalizadamente como población pensamos que esta haciendo las cosas muy mal, es un inicio creo que ha llegado el momento de arrebatarnos el miedo, nosotros sabemos como y porque viven las organizaciones y los turbios negocios que al salir mal, estallan en consecuencias violentas en las calles de nuestro entorno, no se trata de uno o dos grupos o "bandas" esto es una complicidad de más de uno, comenzando por aquellos a quienes debemos mostrar desapruebo esta madrugada conmemorativa, hagamos algo lo más mínimo, personalmente no me jacto de brindar toda una gama de soluciones y de despejados caminos hacia un mejor presente, ya ni nombremos futuro, pero aquellos que estamos hartos del miedo y de como cada una de las cosas salen mal en este maravilloso país, hagamos un grito que revoque en nuestra conciencia tomemos aire para seguir adelante con ese corazón y agallas que cada uno de los conformantes de este grupo posee y hagamos un silencio reflexivo, este año vamos a dar un grito interno, reservemos la energía para seguir como siempre, hacia adelante día con día.


VEDCI

domingo, 28 de agosto de 2011

Epilogo irreal

La mentira es un alimento paulatino del que una gran masa de individuos se alimenta diariamente
Distribuyendo el desahucio envenenando fríamente
Es un bocado de alegrías que digieres tu, vehemente
Y con inmediatez se aloja cual anfitrión del subconsciente
Como un virus se distribuye a bajo costo
Provocando naturalidad cuando se expresa en tu rostro
Una partícula maligna que se esparce en cuerpo y mente
poderosa y persuasiva te liquida lentamente...


VEDCI...