Averatto

Todos tenemos un talento inexplorado, procuremos hallarlo antes de caer en el tedio acostumbrado.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Caminante Errante...

Solo llegaste y solo te iras
Nunca fuiste un misil a punto de estallar
Ni siquiera una luz cerca de brillar
Tan solo un papelito al viento que no paraba de volar
Hacia ningún lado, sin propósito alguno
Durante mucho tiempo manifestaste ser una fiera enjaulada
Cuan increíble fue tu sorpresa al obtener tu libertad
Apenas abrías los ojos y el mundo en la batalla te comenzó a aventajar
Aterrorizado, sin fuerza ni ilusión
Habías entrado en el camino, al que llamaste: ¡tu perdición!
Nadie puede saber con precisión porque decidiste así nombrarlo
Quizá tomaste la consecuencia y no la causa de tu aventurado tramo
Pero los relatos cuentan que jamás quisiste siquiera intentarlo
Que fuiste incapaz de calcar lo que alguna vez habías imaginado.
Y volviste a esa jaula, ¿a liberar? O ¿a respirar tranquilidad?
Eso es algo que ni tú has podido determinar
Pero no es necesario justificar tu causa, basta con conocer las consecuencias
¿Cuando fuiste grande? ¿Cuando te veían con admiración?
¿Qué día propagaste bríos de esperanza y revolución?
Cuando eras una fiera enjaulada, cuando tu ira e incomprensión
Reflejaron grandes luces en un público temeroso, frio y sin ambición
Comprendiste que no era lo que tú pensabas
Vislumbraste tu intelecto rebasado por miles y millones como tú
Y no quisiste seguir el mismo paso, pues te sentiste único
Y terminaste por tener razón, así es; pues nadie hubiese regresado a donde alguna vez
Manifestó hambre, deseo e inconformidad,
A donde con soberbia y agresividad expreso deseos de superioridad
Fuiste una contada excepción
Que prefirió un cuarto pequeño Al estadio más grande inconteniblemente repleto
El que prefirió la luz al sol
El pez que le temió al mar y a su pecera incomprendido decidió regresar
La experiencia parece no ser una de tus virtudes
El mismo yugo superado más tarde por ti fue lo más añorado
Disfruta y cuida tu pequeño mar
Se grande con charales y conchitas que puedes domesticar
Pero recuerda que de la tormenta que te impacto
Huiste y quizá te olvidaste, pero jamás escapaste
Quizá no te encuentre, tal vez no tenga pensado buscarte
Pero si te encuentra ojala estés preparado
Y no te arrepientes jamás, de a tu mas grande reto
Haberle abandonado, la acción de simplemente…… así, dejarlo.






vedci...

Averatto!!

lunes, 13 de septiembre de 2010



 

   
 

 
 

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sábado, 11 de septiembre de 2010

VIVA MEXICO

Se acerca el llamado Bicentenario.. Con ello una ola de celebraciones y festejos encabezados por el gobierno nacional. Seria injusto reconocer el gran esfuerzo de algunos hace 200 años, como es injusto celebrar mirando a México tan devastado, tan sucio, tan reprimido. Por un lado millones para festejos, por lo demas gente padeciendo hambre, celebremos una independencia parcial, engañosa, sucia y pactada. Excelente, sigamos dibujando y deteriorando "heroes nacionales" que permanezca la educacion en México como la peor de America latina que sigan los festejos y continuen derrochando dinero en una fiesta innecesaria.

 Y es que cada dia México se hunde más, es tan triste ver a nuestra gente en la miseria y es aún más triste ver que nada hacemos ni siquiera por nosotros, utilizamos argumentaciones tontas como; ¿para que? todo va a seguir igual, de nada sirve que lo haga yo si a los demas no les importa, total el gobierno no hará nada, si ellos roban millones, ¿porque no puedo yo tomar tantita gloria?.

Amo México, a mi país y no al estado, a su tierra y no a su gente, a su personajes y no a sus "heróes", pero sobre todo a sus raíces, a los que se adelantaron a su epoca en muchos aspectos. Quiero creer que esa parte aun vive en muchos mexicanos, que vamos a cambiar esto, confieso no tener las armas ni el conocimiento para poder cambiarlo yo solo, los tiempos han cambiado y por tanto las formas también, se necesita algo mas que gallardia para afrontar el reto mas grande la historia, para ello se requieren años de preparacion, constancia y sabiduria en conjunto con un pueblo valiente y sagaz que quiera cambiar esto que crea en un cambio de verdad.

Por eso los invito a abandonar la nave de los festejos de parte del estado nacional, vamos a darles la espalda, esa que ellos nos dan 365 dias del año sexenio tras sexenio y cambiemos para nosotros, para nuestro entorno, revivamos México y aguardemos unos años para poder tener algo que celebrar, para gritar con orgullo que VIVA MËXICO.

sábado, 24 de julio de 2010

COMBATIENDO EL MITO DE LA CARNE

Combatiendo el Mito de la Carne
por T. Colin Campbell, Ph. D.
de The Vegetarian Society of the District of Columbia
Creo que difícilmente existe otro mito en nutrición tan insidioso y aún así tan intratable como el que nos incita a creer que el consumo de muchas proteínas de alta calidad, básicamente a través de alimentos de origen animal, contribuye a mejorar la condición y a aumentar el volumen y la fuerza corporal. Enraizado en la antigüedad, este mito comenzó a germinar en la mentalidad masculina (especialmente la masculina, al parecer) mucho antes de que la proteína fuera identificada y nombrada.
El mito tomó raíces en la creencia de que podíamos adquirir la fuerza, agilidad y habilidad para elevarnos a alturas inimaginables tan sólo consumiendo la carne y cuerpos de los animales. Mucho después, a principios del siglo XIX, cuando los científicos identificaron la proteína como aproximadamente equivalente a la carne de los animales que adoraban, fue proclamada como el nutriente preciado. En las palabras del famoso químico Justus von Liebig, no era otra cosa que la pura "substancia de la vida misma".
Proteínas de Calidad ¿según qué estándares?
A principios del siglo XX, los científicos llegaron a creer - erróneamente - que la proteína animal producía mejoras en la competitividad deportiva. Esto se combinó con su postura de que la carne animal, la leche, y los huevos disparaban el crecimiento corporal más "eficientemente" que la proteína vegetal. Eficiencia, en este sentido, significaba que al comer proteína animal uno podía ganar más peso por cada kilo de proteína consumida. La alta "eficiencia de asimilación" ocurre con la proteína animal porque las proporciones de aminoácidos (las unidades que forman las proteínas) en el tejido animal equipara más la proporción de aminoácidos requeridos para sintetizar la proteína en nuestros organismos. Sabemos ahora que esto pudiera ser un inconveniente, pero en aquel entonces los científicos consideraban que "eficiencia de asimilación" era igual a "calidad", un sesgo que persiste aún en la actualidad.
La eficiencia, o calidad, puede también implicar un incremento en la velocidad de todas las funciones corporales. Significaría que estamos pisando el acelerador hasta el fondo. Y, como casi todo llevado a un extremo, tiene un costo, tal como el aumento de las tasas de enfermedades crónicas incluyendo cáncer, diabetes y osteoporosis.
Para los padres de la ciencia nutricional, el consumo de proteína animal de calidad revelaba el grado de "civilización". Fue debido a este clima, que sus recomendaciones basadas científicamente empezaron a fomentar ingestas muy elevadas, de alrededor de 110 a 130 gramos de proteínas de origen animal al día.
Atletas Vegetarianos en Yale
Al inicio del siglo XX, la opinión de la mayoría era de que cuanto más consumiéramos este nutriente de "calidad", mejor. Sin embargo, hubo algunas opiniones en contra, rápidamente calumniadas u olvidadas. Es en este periodo de la historia generalmente olvidado donde se encuentra mi tesis principal. Un cierto Profesor Russell Chittenden era, a finales del siglo XIX y principios del XX, un muy distinguido profesor de química fisiológica en la Universidad de Yale. Se cuestionó si la alimentación a base de dietas con menor cantidad de alimentos altos en proteínas (por ejemplo, ingestas mucho menores de productos de origen animal) causaría fatiga excesiva y pérdida de condición física y mental. Lo que preocupaba a Chittenden eran las afirmaciones de que un consumo abundante de proteína animal realmente podía mejorar la fuerza, la resistencia y las cualidades "masculinas", como algunos decían.
Inicialmente, organizó un experimento para observar si en efecto un consumo reducido de proteínas y alimentos de origen animal los hacía a él y a sus colegas más débiles y menos capaces de sobrellevar un buen día de trabajo. Contrariamente, encontró que su salud, vigor y condición general mejoraron considerablemente.
Posteriormente, llevó a cabo un experimento más complejo de seis meses con un destacamento militar de hombres que apenas estaban iniciando su entrenamiento y que estaban acostumbrados a comer grandes cantidades de carne rica en proteínas. Les cambió su dieta por una con aproximadamente un tercio de su ingesta acostumbrada de proteínas. Esto lo hizo reduciendo substancialmente la carne, mas no eliminándola completamente, estableciendo claramente que esta baja ingesta de proteínas era adecuada para mantener sus necesidades usuales de proteínas. También los sometió a una serie de quince pruebas de fuerza y condición. La puntuación promedio inicial para las quince pruebas fue de cerca de 3000 y la puntuación final fue de aproximadamente 6000. Sin duda alguna, esta mejoría era ciertamente notable.
Confrontando a los Críticos
Sin embargo, los críticos de Chittenden dijeron que esto no demostraba necesariamente su opinión porque los soldados muy probablemente habrían ganado aún más durante este período de entrenamiento si hubieran llevado dietas basadas en proteínas de origen animal. Así Chittenden complació a sus críticos organizando otro experimento, esta vez con atletas bien entrenados con una "condición rebosante", como el mismo describió. Acostumbrados a la típica dieta alta en carne, estos atletas estaban, comprensiblemente, aproximadamente en el mismo nivel de condición física que los bien entrenados militares. ¿Qué pasó? Al cambiar a dietas altas en alimentos de origen vegetal de enero a junio, estos atletas mejoraron un 35% en sólo 5 meses. En este caso, sólo el cambio en el dieta pudo influir en estos notables resultados.
Chittenden fue uno de los principales científicos de su época. Trabajó en una destacada universidad, fue presidente de la Sociedad Fisiológica Americana, y tenía publicaciones sobre una gran variedad de asuntos técnicos en nutrición antes de realizar estos bien conducidos experimentos. Este hombre no era un elemento vergonzoso dentro de la investigación científica.
¿Aún Ignorando la Evidencia?
¿No es de suponer que su investigación, ahora hace 100 años, hubiera sido aceptada? ¿O por lo menos reexaminada por otros para ver si tan espectaculares resultados eran ciertos? Ni en sueños. Lo que esperaba a Chittenden era principalmente el menosprecio de sus colegas y no fue hasta la década de 1940, cuando la ingesta diaria total recomendada de proteínas se redujo, que su trabajo fue parcialmente reivindicado. No obstante, aún entonces, la recomendación de consumir proteínas de origen animal aún dominaba. Y hasta ahora, el americano promedio obtiene entre el 60 y el 70 por ciento de sus proteínas de fuentes de origen animal - generalmente sin percatarse que esta práctica se originó de la falsa premisa de que la proteína animal mejora la condición física y la competitividad deportiva.
Dije anteriormente que esta historia tenía sus aspectos insidiosos. La creencia del valor de las proteínas de origen animal en la condición física ha sido tan fuerte que hoy luchamos dentro de la ciencia para desvelar los mensajes completos de la información que cuestiona seriamente nuestras creencias acerca de la proteína animal. De hecho, algunos científicos, que tienen gran influencia entre grupos consejeros de la Naciones Unidas, continúan desarrollando argumentos técnicos que favorecen altas recomendaciones de proteína.
En China, me sorprendí al saber hace algunos años por mis colegas que ellos tenían - y aún tienen - las más altas recomendaciones proteínicas de todo el mundo, principalmente con el propósito de mejorar el rendimiento atlético en las Olimpiadas. Parece especialmente irónico considerando que era bien sabido en la Antigua Grecia que los atletas olímpicos obtenían mejores resultados cuando llevaban dietas basadas en alimentos de origen vegetal. Más aún, en la actualidad algunos atletas, tales como Dave Scott, seis veces ganador del triatlón Ironman (Hombre de Hierro), y Carl Lewis, corredor, siete veces medallista olímpico de oro, entrenan y compiten con dietas basadas en alimentos de origen vegetal.
No es que la proteína animal no pueda ser usada con buenos resultados, especialmente cuando no se disponga de nada más, o que este nutriente no forme masa muscular. Sí lo hace. Pero también lo hace la proteína vegetal. Y lo hace con resultados superiores. Si tan sólo hubiéramos recordado y entendido el trabajo de Chittenden no estaríamos enfrentando actualmente tan fatales consecuencias en la salud.
T. Colin Campbell, Ph. D., se formó en Cornell (M.C., Ph. D.) y el MIT (investigador asociado) en nutrición, bioquímica y toxicología. Es profesor de bioquímica nutricional en la Universidad de Cornell. © 1996 New Century Nutrition. Reimpreso con permiso.
Referencias:
Chittenden, R.H., Physiological Economy in Nutrition. F.A. Stokes, Nueva York, 1904
Chittenden, R.H., The Nutrition of Man. F.A. Stokes, Nueva York, 1907
Agradecemos a Bay Area Vegetarian 1997 (PO Box 9470, Stanford, CA 94309), donde apareció este artículo previamente.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Leñador sin bosque
Carlos Varela
Trova

Soy leñador nací detrás del molino.


Yo tuve un jardín que fue creciendo conmigo.

Años después un humo negro en el cielo,

la Inquisición quemó mi bosque

con fuego.



En la comarca de su majestad,

todos repiten lo que dice el Rey,

él les da el agua, él les da el vino y el pan,

pero mas tarde les cobra la ley.



Por eso vivo alejado del trono y el dragón,

prefiero ser olvidado antes que hacer de bufón.

Soy leñador, un leñador sin bosque.



Yo he visto al verdugo matar al juglar

y a los herejes queriendo escapar.

Escuchame madre, yo te pido que

antes que sea tarde comience a llover.



Inquisidores, qué me van a hacer

si ya no quiero inclinarme a tus pies.



Soy leñador desde mi niñez

y aunque no tengo bosque

sueño con árboles,

sueño con árboles.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Carta de despedida del che a fidel

Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.Hago formal renuncia de mis cargos en la Direccón del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.Hasta la victoria siempre,
¡Patria o Muerte!
Te abraza con todo fervor revolucionario, Che